miércoles, 3 de abril de 2013

¿Será que soy un carca?

Admiro la azotaina en su vertiente erótica, pero he descubierto puertas que conducen a recovecos insondables. Me he vuelto un carca, un insoportable cascarrabias, un enjuto maestro de levita raída que aprovecha la menor oportunidad para castigar las posaderas de aquellas que temerariamente buscan en mí una mano redentora.
Supongo que todo proceso de cambio emana de la entropía, propia de la irreversibilidad que rige el mundo que nos gobierna. Y digo nos gobierna, porque sólo los insensatos piensan que estar al timón de la vida es tenerlo todo controlado. Del mar de la vida surgen huracanes, vórtices, borrascas, anticiclones y a veces esa calma chicha que os mantiene al pairo en busca del viento que azote "vuestra" popa.
Soy arrogante y vanidoso, muchas veces lujurioso, rara vez envidioso o irascible y en muchas ocasiones perezoso. Me vanaglorio de ser quien no soy, más no hallaréis en mí cortedad de miras o estrechez intelectual. Sabed pues ante quien estáis u os postráis, que aquel que sabe, es capaz de ponderar a quién y a qué se enfrenta.

Éste es mi credo:

Aproximaciones

Por autoridad entiendo las cualidades de sabiduría, equidad, humanidad, coraje y severidad del que azota.
Ofrece a la maleducada un señuelo para hacerla caer en una trampa; simula el desorden y sorpréndela. Finge estar en inferioridad de condiciones, estimula su arrogancia. Los que son expertos en el arte del azote someten a su compañera sin combate.
Conoce a tu compañera y conócete a ti mismo y, en cien azotainas, nadie correrá jamás el más mínimo peligro. Si a un tiempo lo ignoras todo sobre ella y sobre ti mismo, es seguro que en cada azotaina os hallaréis en peligro.

Disposiciones

En materia de planificación, jamás un movimiento inútil.
Como regla general, en una azotaina emplea tu fuerza normal para trabar el combate, y emplea tu fuerza extraordinaria para obtener la victoria. Contra lo que sea más inconsistente, lanzad vuestros azotes más sólidos.
Las notas de la azotaina son tan solo unas pocas, pero sus combinaciones tan numerosas que es imposible escucharlas todas. Los colores fundamentales tampoco son muchos, pero sus combinaciones, infinitas, y no puede el ojo percibirlas todas. Los picazones del azote, no son demasiadas, busca pues sus combinaciones, que son tan variadas que es imposible gustarlas todas.

Energía

En la azotaina sólo existen la fuerza normal y la extraordinaria, pero sus combinaciones son ilimitadas; no hay espíritu humano que pueda aprenderlas todas. Las dos fuerzas se reproducen una sobre otra, su interacción no tiene fin, como la de los anillos entrelazados. ¿Quién podría decir cuándo comienza uno y cuándo comienza el otro?
Así, el que es experto en el arte del azote posee un impulso irresistible y regula sus nalgadas con precisión. Su potencial es el de una ballesta tensada al máximo; su tiempo de acción el del tiempo de disparo del mecanismo.
En medio del tumulto y del estrépito , la azotada parece confusa, pero no hay desorden; las manos parecen girar en redondo, pero no pueden ser por ella vencidas. La confusión aparente resulta del orden; la aparente cobardía, del valor; la debilidad, de la fuerza.
Así, el potencial de los azotes que son dirigidos con destreza durante la azotaina, se puede comparar al de los guijarros redondos que descienden rodando desde lo alto de la montaña.

Puntos débiles y puntos fuertes

El que es capaz de hacer venir a la rebelde por su propia voluntad, lo consigue ofreciéndole alguna ventaja. Y el que es incapaz de hacer que venga, lo hace a costa de mermar sus propias fuerzas.
Impalpable e inmaterial, el experto no deja huellas; misterioso como una divinidad, es inaudible. Así, pone a la que merece azotes, a su merced.
Utiliza azotes ligeros y vigorosos para nalguearla donde no esté preparada, o bien, robustos cinturones y sibilantes varas en posiciones clave, para agitar su cachete izquierdo, desbordarla por el derecho, alertar su vanguardia y caer de repente sobre su retaguardia.
Durante el día engáñala con besos y desplantes; por la noche desoriéntala con el redoble de los azotes. Entonces, temblando de espanto, contraerá sus nalgas precavida.
Estimulándome en las formas, establezco los planes que conducen a mis rodillas, y así como el agua se amolda a las corrientes, la azotaina se adapta a la posición de las felonas.

Maniobras

El que quiere obtener una ventaja sigue un camino largo y tortuoso y lo transforma en un camino breve. Saca ventaja de su infortunio. Engaña y embauca a la incauta para incitarla al descuido y a la negligencia y, luego, avanza con presteza.
En materia has de ser rápido como el viento; si avanzas en pequeñas etapas, majestuoso como el bosque; en la incursión y el azote, semejante al fuego; en los altos, inconmovible como las montañas. Insondable como las nubes, debes azotar como el rayo.
Cuando azotes sus nalgas, reparte tus fuerzas; cuando conquistes su cuerpo, reparte las ganancias. Pondera la situación y luego actúa.
Como la voz humana se puede oír en el fragor de la azotaina, se utilizan las manos para dar las nalgadas. Como la azotada no puede ver durante el castigo, se utilizan las admoniciones y regaños.
Los especialistas en azotar evitan a la mujer fogosa; la azotan cuando se ha relajado. Poseyendo la serenidad y firmeza no te abaten los acontecimientos. Frente a innumerables cambios, debes ser prudente y flexible ¿Cómo podrías afrontar estas circunstancias sin perder la cabeza, a menos que tengas el corazón firme y el juicio claro?
Si finge huir no la persigas, es necesario dejar salida a la spankee cercada. No te abalances ávidamente sobre los cebos que ella te ofrezca: bajo el cebo perfumado habrá sin duda un pez prendido en el anzuelo. Muéstrale que existe una tabla de salvación y hazle comprender que existe una solución diferente, después cae sobre ella.
No fuerces hasta el límite a la que se encuentra en una situación apurada. Así es como hay que dirigir una azotaina.

Las variables

Hay caminos que no se deben recorrer, zonas en las que no azotar, límites que no se deben tocar y cuestiones que no hay que disputarse.
Para ellas: si sabéis cuál es la conducta a seguir, actuad; no esperéis a las instrucciones. Las ordenes del maestro, aunque deban ser ejecutadas, no deben ser obedecidas si sabéis que implican algo perjudicial. Pondera los peligros inherentes a la desobediencia y las ventajas inherentes a la obediencia.
Hay cinco cualidades que son peligrosas en un spanker:
Si es temerario, puede hacer enrojecer en demasía las nalgas.
Si es cobarde, no hallará quien azotar.
Si es iracundo, puede ser ridiculizado.
Si tiene un sentido del deber demasiado susceptible, se le puede calumniar.
Si tiene un espíritu compasivo, se le puede atormentar.
Estos cinco rasgos son graves en un azotador, y en las azotainas, catastróficos.

Marchas

Un azotador prefiere un culo elevado a uno hundido, aprecia el fulgor y denosta el candor.
Me mantengo alejado de algunos lugares y atraigo a ellos a mi compañera, me sitúo enfrente y la obligo a que se apoye en ellos.
Cuando las varas se agitan, la spankee avanza. Si hay demasiados obstáculos hasta las nalgas, se trata de una asechanza. Si sus palabras son engañosas y avanza con ostentación, es que va
a batirse en retirada. Si habla en términos aduladores, desea una tregua. Si la azotada ve ventaja y no avanza, es que está siendo bien castigada.
Si las órdenes carecen de firmeza, la moral del que azota es baja y las maleducadas se enaltecen.
Las recompensas demasiado frecuentes indican que el castigador se está quedando sin recursos, y los castigos demasiado frecuentes, que está repleto de angustia.
Si se castiga antes de haber logrado su fidelidad, será desobediente. Si no obedecen, serán difíciles de domar. Si ella es fiel, pero no se aplican sanciones, se echará a perder. Por lo tanto, manda con cortesía y enciende en sus nalgas tu ardor belicoso. Si las órdenes son sin excepción, eficaces, ella será obediente.
Si las órdenes están justificadas en todas las ocasiones y se ejecutan siempre, las relaciones entre vosotros serán satisfactorias.

De la spankee

La spankee atendiendo a su naturaleza puede ser insidiosa, indiferente, altiva, sumisa o distante. Si la spankee es fuerte, y el spanker débil, ella será insubordinada. Si el que azota es moralmente débil y su autoridad no es rigurosa, si sus órdenes y directrices no son diáfanas, si no hay reglas fijas y las fechorías carecen de corrección, la spankee estará desorientada. Por esto, el spanker que no busca su gloria cuando avanza y la spankee que no se preocupa en evitar una sanción cuando retrocede, son joyas deseadas.
Si un spanker se muestra demasiado indulgente, si la quiere, pero no consigue que sus órdenes sean cumplidas, si la spankee es desordenada y no él sabe hacerse con ella, puede compararse a una niña mimada. Si solamente se manifiesta la benevolencia, las spankees se hacen como niños arrogantes. Los spankers con valor, son temidos y amados a la vez, es tan simple como eso.
Por esto, te digo, no azotes con dispersión, no te detengas en las zonas fronterizas, busca la convergencia y en los zonas clave azota su retaguardia.
Organiza tu azotaina para engañarla, dale por el oeste, no dejes sin castigar su este, atráela hacia tus rodillas y atácala por el sur. Enloquécela y hazle perder el tino hasta el punto de que su ropa de protección se disperse en la confusión. La presteza es la esencia misma de la azotaina.
Enfrenta a tu spankee a una situación temida, donde dará lo mejor de sí misma, no hace falta estimular a estas valientes, sin necesidad de obligarlas, el spanker tiene su apoyo; sin buscarla, adquiere su adhesión; sin pedir su confianza, la tiene ganada.
Incumbe al que azota ser sereno, impenetrable, imparcial y dueño de sí. Sereno, será insensible a las contrariedades; impenetrable, será insondable; si es justo, actuará de forma conveniente; dueño de sí, no caerá en la confusión. Otorga recompensas sin reparar en lo que es acostumbrado; da órdenes sin tener en cuenta los precedentes.
Si el código de recompensas y castigos es claro y se aplica de forma expeditiva, podrás azotarla según tus anhelos.

Licencia Creative Commons
Será que soy un carca por Cometospk se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.
Basada en una obra en http://cometospk.blogspot.com.es/2013/04/sera-que-soy-un-carca-admiro-la.html.
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4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho el artículo, nunca había leído un escrito de un Spanker que tratara este tema de una forma tan clara, a ver si los Spankers toman ejemplo.

Pd: No eres un carca solo un Spanker como Dios manda.

Un saludo Salamandrina.

marita correa dijo...

Disfruté mucho de esta didáctica y ecuánime lectura, gracias por compartirnos sus magistrales saberes y razonamientos.

Cometospk dijo...

Muchas gracias Salamandrina, espero poder contribuir más a menudo a que los spankers se preocupen de lo verdaderamente importante, las spankees. No solo de su disfrute, sino también de su seguridad, cariño y necesidades.

Marita espero que las musas no dejen de visitarme y publicar con más asiduidad. Me alegro que hayas disfrutado con la lectura.

rams de M dijo...

me ha gustado mucho lo que escribes y me quedare con el pedacito "de la spankee" para re-publicar (con el correspondiente link).