
Tras un largo periodo de ausencia de publicaciones en el blog (realmente los vídeos, no requieren mucho esfuerzo intelectual). Me siento de nuevo ante el teclado con la idea de escribir acerca de las personas.
Cada vez se hace un poco mas difícil continuar con el ritmo del blog. De hecho últimamente encuentro que las fuentes de las que antes bebía y podían saciar mis necesidades, han tornado a ser yermas y áridas. No me queda mas que como va siendo ya una costumbre recurrir al ensayo. Ese género que muchos tildan de menor, tratando de menospreciarlo, sin tener muy claro lo que representa en si mismo. Desde luego no es de la belleza de la lírica, ni siquiera ágil como la narrativa, pero encierra una riqueza, que raras veces se encuentra en éstas.
Mucho hemos escrito en los blogs y en los grupos acerca de las encrucijadas del spanking, para las que no todos estamos preparados, y ni tan siquiera físicamente.
El enfrentamiento a los azotes supone tanto un trabajo emocional como físico. Al fin y al cabo, los azotes sin el componente emocional serían una suerte de batería de carne, que tocaríamos como los tambores. Por tanto y para mi, el componente emocional encierra muchísimo en una azotaina.
Si no llegamos a conectar con nuestra pareja, aunque solo sea en cuanto al juego se refiere, se hará difícil alcanzar el goce en su máxima dimensión. Esto es aplicable al sexo en todas sus dimensiones y variantes, al menos para mi.
Mucho he escuchado en lo referente a si las azotainas son solo para disfrutarlas con gente spanko. Yo me encuentro en contra de esta posición. Desde luego que es necesario que la otra persona disfrute y participe con el juego, y que una azotaina con dos personas mentalmente involucradas en la fantasía es una experiencia fantástica. De este mismo modo considero que hay personas no spankos, pero tampoco vainillas, con las que se puede tener una azotaina erótica, cargada de sentimientos y que explote el erotismo de la situación.
No nos olvidemos de que no todo el monte es orégano en este mundo, y habrá spankees o spankers con los que la conexión no será la adecuada, y nos dejaran tan fríos como un témpano de hielo.
Creo que no debemos cerrarnos puertas y circunscribir nuestras relaciones a un mundo cerrado, es bueno reciclarse y mezclarnos con savia nueva.
Así que creo que es el momento para que aquellos que tenéis una pareja que no se siente tan interesada como vosotros en los azotes, deis un empujoncito para levar a cabo vuestra fantasía. Con cariño y amor, todo es posible.
Os lo dice alguien que conoce a fondo esta situación.






