En primer lugar quería felicitar a Ana Karen por su estupenda idea, que parece que va cobrando cada vez mas y mas fuerza. Ya he mandado una traducción al inglés a un buen amigo y conocido bloguero que espero reproduzca en su afamado blog.
La verdad es que la idea es seductora desde el primer momento, y la elección de la fecha creo que es muy acertada, cuando leais el artículo lo entenderéis mejor.
Autora: Ana K. Blanco
Seguramente muchos de ustedes se preguntarán de dónde salió esto de que el 8 de agosto sea el día mundial del spanking, o quién decidió que así fuera. Bueno, la verdad es que el año pasado hablando con el prestigioso editor de este blog, mi querido amigo Fer, pensamos que sería lindo tener un día mundial del spanking, y como el 8 es un número que se asemeja mucho a un par de nalgas, pensamos el día 8 del mes 8 sería la mejor fecha de festejar.
Ahora, de cómo lo festeje cada uno, ya corre por cuenta de la imaginación y las ganas que tenga cada spanko. Quizás los amantes del spanking disciplinario rezongarán más que nunca, seguirán tratando (casi seguro que inútilmente) de corregir por medio de azotes y castigos a cada una de sus pupilas, mandándolas al rincón, poniéndolas sobre sus rodillas o mandándolas que se pongan con sus culitos en pompa para azotarlas debidamente. Los gustosos del spanking erótico, buscarán la forma de encontrar algún defecto castigable en su spankee para tener la excusa perfecta para lograr sus propósitos, o sea azotar debidamente a la/el spankee y poder terminar la sesión con sexo del mejor. También conozco a más de un/una spanker que no necesita razón para azotar a la/el spankee, porque lo hacen como una manera de demostrar su afecto, su cariño por la otra persona y que la azotaína se convierta en algo disfrutable y gozoso para ambos.
Reiteraré una pregunta que hice en el 2006: ¿Qué le regalarías a tu spanker o a tu spankee para celebrar este día?
El año pasado le regalé a mi spanker un paddle acolchado relleno de plumas para nuestras sesiones, pero ¿pueden creer que no le gustó? Es más: se enojó y me castigó. O sea que logré mi objetivo: que me azotara para festejar el día de esta pasión que nos une, porque somos las dos caras de una misma medalla: el spanking.
Así que, queridos amigos, los invito a disfrutar un día de spanking, cada uno a su manera, cada uno “a su aire” como dicen en algunos países. Pásenlo de maravilla y luego cuenten su experiencia.
Saludos para todos los lectores de este estupendo blog.








