Dedicado a Chise,Este artículo comienza con unas palabras suyas:
¿Renunciamos a una vida vainilla por ser spanko? ¿Al cariño? ¿A una pareja que te llene en todos los sentidos? ¿Se puede realmente tener una sola pareja que te llene en todos los sentidos? El mundo spanko implica promiscuidad y búsqueda constante de un algo que nunca acabamos de encontrar? ¿Somos capaces de conformarnos con una cosa o con la otra? ¿O Elegimos? Elegimos lo que somos y lo que queremos y lo disfrutamos plenamente y sin buscar nada más... Pues oye, yo ya no lo tengo tan claro. Será verdad que en esta vida no se puede tener todo..
En el artículo "How to get your woman to love spanking?" ya lo advertía la terapeuta
sexual Jacqueline Omerta, el spanking no debería condicionar nuestra vida como no lo hace ninguna otra conducta sexual por mucho que nos atraiga. Nadie se va a vivir con alguien por sus buenas artes amatorias, aunque evidentemente es un plus añadido a la relación, y que una mala sexualidad puede arruinar y acabar con la vida de una pareja también es sabido por todos.El interrogante que se plantea aquí, es si merece la pena renunciar a toda nuestra vida apacible y amorosa por unos azotes. Nadie va a conseguir que una persona vainilla se interese por los azotes y los viva como alguien del mundillo, pero... ¿anteponemos los azotes a los sentimientos? quizás en este mundo de spanking es difícil encontrar una pareja, pues generalmente utilizamos los azotes como vía de escape a "nuestros vicios y perversiones mas profundas". En las citas de azotes prima el componente sexual por encima de cualquier otro. Evidentemente no planeamos quedar con la primera persona que se ofrece a jugar con nosotros, pero también conviene guardarse los sentimientos en el cajón en este tipo de relaciones, no vaya a ser que nos martilleen el corazón con tanta fuerza que nos lo dejen al límite de su ruptura. Podemos ir con la idea de que no nos vamos a implicar con la otra persona, pero esto del amor es insondable, quizás después de una sesión confundamos azotes con amor. Por la cantidad de sentimientos que están reprimidos al no poder practicar e insertar los azotes dentro de nuestra vida cotidiana tanto como desearíamos, confundamos amor con satisfacción, endorfinas con feromonas, azotes con compromiso y el spanking nos nuble la vista.
Como en botica hay gente para todo, algunos saben compaginar a las mil maravillas ambos aspectos de su vida, otros los mas afortunados pueden tener en su pareja su compañero de juegos y de vida, algunos tendrán una pareja maravillosa pero que no gusta de los azotes y los menos afortunados no tendrán a nadie.
In dubio pro reo, dicta una de las máximas del derecho romano.
En caso de duda siempre a favor del preso, así que si es necesario creo que deberíamos probar una experiencia para ver cual es el componente que prima, ¿serán los azotes o nuestra pareja? del resultado de esta experiencia dependerá en cierta forma nuestra vida ulterior, la mía no mereció la pena y aquí me encuentro escribiendo, aunque no descarto que pasado un tiempo vuelva a darme otra oportunidad, el tiempo lo dirá...Necesitaría algo mas que unas nalgas, una compañera por completo, no solo en los azotes sino en el resto de los aspectos de la vida, con la que poder disfrutar de unas nalgadas, pero también de una amena conversación, una persona en suma interesante y que me aporte algo mas que unas bellas posaderas que atizar, si no nuestra experiencia sería tan corta como la vida de la drosophila melanogaster ( mosca del vinagre), y probablemente su recuerdo también...




















