martes, 4 de junio de 2013

Domani smetto...Mañana lo dejo

Se me scullaci potro fumare ( Si me azotas podré fumar)
Aquellos que me conocen bien, saben que por encima del inglés y el francés, que tiendo a practicar con más asiduidad, la lengua que más me gusta tras el español es el italiano.
No es un idioma muy práctico en estos tiempos que corren, sólo es oficial en Italia, y en muchas de sus regiones son mas utilizados el Ligur, el Napoletano, el Corso o el Ciocciaro en el día a día. Pero que quieren que les diga, a mi el Italiano (Fiorentino) me tiene ganado desde hace muchos años. Muchas experiencias vividas en esa lengua, muchas confidencias y recuerdos imborrables. Varios de mis mejores amigos son transalpinos, y solemos recurrir al "Itañol" en muchas de nuestras conversaciones, mezclamos ambos idiomas y en especial, adoramos las expresiones Terroni (algo así como una versión italiana del término charnego en Cataluña para denominar a los andaluces y extremeños que viven allí). No me extiendo más en mi profunda relación de amor con Italia, pero si os diré que suelo seguir la televisión de allá, por cierto, de calaña muy similar a la española, o incluso peor, gracias a Zio Silvio y las Veline . Pero de vez en cuando aparece algo de calidad, como "Domani Smetto". Este Docu-Reality vespertino de la cadena Sky Uno, presentado por Elena di Cioccio (sé que puede resultar cómico su apellido en español) aborda el problema del tabaquismo de una forma un tanto audaz. La mecánica de Domani Smetto es sencilla: un programa, una historia de un fumador. En cada capítulo, un protagonista diferente cuenta su historia de tabaquismo y pasa un día junto a Elena di Cioccio debiendo definir un número irrenunciable de cigarrillos para ese día y desvelar la maldad que le hace ser tan dependiente del tabaco. Al final del programa, deberá pronunciar las dos palabras fatídicas: Domani smetto (mañana lo dejo). La cuestión que nos atañe tiene que ver con la forma sui generis que tiene la protagonista del capítulo séptimo de ganarse esos cigarrillos irrenunciables en su último día como fumadora. Sin más, os dejo con Domani smetto